Prefabricación: ¿qué necesita aún la construcción para ganar escala, velocidad y calidad?

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DOI:

https://doi.org/10.29352/mill0230.45983

Resumen

Durante mucho tiempo, la prefabricación se consideró una solución periférica, casi experimental, asociada a nichos de mercado o respuestas de emergencia. Hoy en día, esa visión ya no refleja la realidad. En un contexto de escasez de viviendas, presiones de costes, falta de mano de obra cualificada y requisitos medioambientales cada vez más estrictos, la construcción industrializada ya no es una curiosidad técnica. Se ha convertido en una necesidad estratégica.

Por lo tanto, la pregunta ya no es si la prefabricación tiene un lugar en el futuro de la construcción. La pregunta es por qué sigue ocupando un espacio tan limitado en un sector que necesita urgentemente ganar en productividad, previsibilidad y capacidad de respuesta.

La construcción tradicional sigue dependiendo, en gran medida, de procesos largos y fragmentados que están muy expuestos a la variabilidad de la obra. Entre retrasos, desperdicios, incompatibilidades entre disciplinas, fallos de ejecución y costes difíciles de controlar, el modelo convencional revela limitaciones que el mercado ya no puede tolerar como en el pasado. Y es precisamente aquí donde la prefabricación cobra relevancia.

Al transferir una parte significativa de la producción a un entorno industrial, es posible construir con mayor precisión, mayor repetibilidad y mejor control de calidad. En lugar de depender exclusivamente de la improvisación in situ, la construcción puede beneficiarse de componentes producidos en fábrica, con tolerancias más estrictas, menor exposición a las condiciones climáticas y una mejor coordinación entre el diseño, la producción y el montaje. La ventaja no es solo la velocidad. También es la fiabilidad.

Tecnologías como la estructura de acero ligero (LSF), los sistemas de madera ingeniería como el CLT, los paneles y módulos de hormigón armado e incluso la impresión 3D demuestran que la industrialización de la construcción ya no se limita a una única solución técnica (Figura 1). Por el contrario, el sector cuenta ahora con una pluralidad de sistemas capaces de responder a diferentes escalas, programas y contextos de construcción. Cuando se combinan con herramientas digitales como el BIM, estos sistemas se vuelven aún más eficaces, ya que permiten anticipar problemas, mejorar la coordinación entre disciplinas y reducir los errores antes de que comience la construcción.

Pero la prefabricación no debe defenderse solo por razones de rapidez. Ese sería un argumento demasiado limitado para una cuestión mucho más amplia. Su verdadero potencial reside en la posibilidad de transformar la lógica productiva de la construcción. Y eso significa pensar en el edificio no solo como algo construido in situ, sino como algo diseñado, coordinado, fabricado, transportado y montado de forma integrada.

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Publicado

2026-05-04

Cómo citar

Vicente, R. (2026). Prefabricación: ¿qué necesita aún la construcción para ganar escala, velocidad y calidad?. Millenium - Journal of Education, Technologies, and Health, 2(30), e45983. https://doi.org/10.29352/mill0230.45983

Número

Sección

Editorial